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Cada sospechoso ocupa una fila y una columna únicas
Es la regla del sudoku. Si dos personas comparten fila o columna, la colocación es ilegal, y eso descarta muchísimas combinaciones antes de leer una sola pista.
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Las reglas caben en cuatro frases, así que en vez de repetirlas otras diez veces vamos a resolver un caso real de principio a fin. El tablero, las pistas y la cadena de deducciones completa, en el orden en el que conviene hacerlas.
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Es la regla del sudoku. Si dos personas comparten fila o columna, la colocación es ilegal, y eso descarta muchísimas combinaciones antes de leer una sola pista.
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La casilla de la víctima está ocupada. Ningún sospechoso puede acabar ahí.
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Cuando el tablero encaja, exactamente una persona queda en una casilla contigua a la víctima: arriba, abajo, izquierda o derecha. Las diagonales no cuentan.
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Ninguna pista dice quién es el culpable. Todas hablan de posiciones, salas y relaciones. El nombre aparece solo cuando el tablero se cierra.
El casino zarpó con cinco invitados y volvió con cuatro. El crupier apareció junto a las mesas de juego, con la caja intacta y el reloj parado.
Celia Frostwell, crupier. Apareció en la tercera fila, tercera columna: en mitad del Pasillo.
Antes de seguir leyendo, inténtalo. Coge papel, dibuja la cuadrícula y ve tachando. Los pasos de abajo van plegados uno a uno para que puedas pedir solo el empujón que necesites.
Las pistas 2 y 3 colocan a Rufus Vance en la tercera columna y a Inez Prado en la cuarta. No dicen en qué fila, pero acaban de gastar dos de las cinco columnas disponibles: a Alba, Basil y Gideon solo les quedan la primera, la segunda y la quinta.
Una pista que fija una coordenada vale más que tres que la insinúan.
La pista 4 dice que Gideon Salt estaba en la Bodega, que ocupa las columnas primera y segunda. La pista 6 dice que Alba estaba en una columna más al oeste que él. Si Gideon estuviera en la primera, no habría ninguna columna al oeste para Alba: Gideon está en la segunda y Alba en la primera. A Basil le queda la quinta.
Las pistas de comparación no sirven solas, pero se vuelven decisivas en cuanto acotas el rango del otro término.
La pista 7 pone a Alba en la cuarta fila, así que ya está colocada del todo: cuarta fila, primera columna, la Bodega. Gideon está en la segunda columna y en la Bodega, que ahí ocupa las filas tercera, cuarta y quinta. La cuarta ya es de Alba, así que Gideon está en la tercera o en la quinta.
Cada persona colocada libera información sobre todas las demás: su fila y su columna quedan prohibidas para el resto.
La pista 5 dice que Rufus no estaba pegado al cuerpo. Rufus está en la tercera columna, que es el Pasillo entero, y el cuerpo también. En esa columna, las casillas contiguas al cuerpo son la de arriba y la de abajo: segunda y cuarta fila. Como tampoco puede estar en la tercera —ahí está el cuerpo—, a Rufus solo le quedan la primera y la quinta fila.
Las pistas que dicen dónde no estuvo alguien parecen flojas y suelen ser las que cierran el tablero.
La pista 1 dice que Basil no pisó la Cubierta. Basil está en la quinta columna, donde las tres primeras filas son Cubierta y las dos últimas son la Sala de Máquinas. Luego Basil está en la cuarta o en la quinta fila; la cuarta es de Alba, así que Basil está en la quinta.
Una restricción de sala se traduce en un rango de filas en cuanto sabes la columna.
Si Basil ocupa la quinta fila, a Rufus solo le queda la primera. Quedan libres la segunda y la tercera para Gideon e Inez, y Gideon solo podía estar en la tercera o en la quinta: la tercera. Inez se lleva la segunda. El tablero está cerrado.
El final de un caso siempre es una cadena rápida: las últimas cuatro deducciones cuestan menos que la primera.
El cuerpo está en la tercera fila, tercera columna. Sus vecinos son la casilla de arriba, la de abajo, la de la izquierda y la de la derecha. Alba está en la cuarta fila primera columna, Basil en la quinta y quinta, Inez en la segunda y cuarta, Rufus en la primera y tercera: ninguno toca. Gideon está en la tercera fila, segunda columna, justo a la izquierda del cuerpo.
Nunca acuses antes de cerrar el tablero. El culpable no se intuye: aparece.
El culpable es Gideon Salt.
Seguridad del barco. Acabó en la tercera fila, segunda columna: la casilla inmediatamente a la izquierda del cuerpo. Es el único de los cinco que toca la víctima cuando el tablero encaja.
Fíjate en que ninguna de las siete pistas menciona la palabra culpable. Todas hablan de columnas, filas y salas. El nombre no estaba escondido: era una consecuencia.
Ordena las pistas por potencia, no por número. Las que fijan una coordenada exacta van primero, las de sala después y las comparativas al final. Aplicarlas en el orden en que están escritas multiplica el tiempo.
Anota lo imposible, no lo probable. Una lista de casillas tachadas es información verificable; una lista de sospechas no sirve para nada.
No acuses hasta cerrar el tablero. En cuanto tienes un sospechoso favorito empiezas a leer las pistas buscando confirmarlo, y ahí es donde se gastan los intentos.
No. La única regla que se hereda del sudoku es que nadie repite fila ni columna, y se explica en una frase. El resto son pistas en lenguaje natural sobre salas y posiciones.
Porque es la condición que convierte una colocación en una acusación. El caso está construido para que, cuando el tablero encaje, exactamente una persona quede en una casilla contigua a la víctima.
En uno bien construido no hace falta: existe una cadena de deducciones que llega a la solución sin adivinar. Tantear funciona, pero es mucho más lento y no te enseña nada para el siguiente caso.
En un caso normal es que has traducido mal alguna. En el modo narrativo de Mystdoku, en cambio, puede ser real: el asesino niega su coartada, así que una de las declaraciones es falsa y hay que averiguar cuál.
Ahora tú
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